Dentro de una Botella

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Estudios científicos no encuentran asociación entre la ingesta de bebidas azucaradas y la obesidad e instan a renovar su compromiso con el rigor científico

Según el estudio "Hábitos de bebida en adolescentes y cambios en el peso con el paso del tiempo", publicado en la revista científica "American Journal of Clinical Nutrition", el consumo moderado de bebidas azucaradas como zumos y refrescos, no está relacionado de forma directa con el aumento de peso y la obesidad infantil.

 

La investigación, realizada por expertos de la Universidad de Minnesota (EE.UU.), consistió en un seguimiento longitudinal durante cinco años a 2.294 adolescentes estadounidenses, para evaluar los cambios en los patrones de comida y peso según su paso a la edad adulta. El objetivo fue observar las variaciones que se producían en sus cuerpos en función del consumo de diferentes bebidas, incluyendo las azucaradas. Para ello, el trabajo se dividió en dos fases, la primera de 1998 a 1999 y la segunda de 2003 a 2004.

 

Científicos de la Universidad de Minnesota concluyeron que no existe asociación entre el consumo moderado de bebidas azucaradas y el incremento de peso

 

A partir de los datos obtenidos, los científicos concluyeron que no existe asociación entre el consumo moderado de bebidas azucaradas y el incremento de peso. Si bien, sí encontraron una relación significativa, no constante, entre el aumento de peso y la ingesta de bebidas Light, algo que invita a la reflexión sobre los numerosos factores que influyen en la obesidad y en el sobrepeso, y el error de abordar esta problemática desde un prisma único.

 

Aunque varios estudios epidemiológicos han indicado que existe una correlación entre la ingesta de bebidas refrescantes carbonatadas y el peso, otros estudios, incluido el mencionado anteriormente, no han encontrado tal relación. Así mismo, dos expertos en obesidad, Allison y Mattes, han indicado que ningún ensayo aleatorio controlado ha encontrado una reducción de peso, Índice de Masa Corporal (IMC) o adiposidad significativa como resultado de una reducción del consumo de bebidas azucaradas.

 

En relación a los adolescentes españoles, los científicos de Nuestro país también han puesto de manifiesto en otras ocasiones que no existe asociación entre el consumo de bebidas refrescantes azucaradas y la obesidad. (Ver newsletter número 6 "Es Noticia").

 

La obesidad es un importante problema de salud pública, debido especialmente al aumento del riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas. Sin embargo, consumimos muchos alimentos y bebidas distintos, por lo que una bebida, alimento o ingrediente por sí solo no es responsable del sobrepeso o la obesidad. No obstante, debemos recordar que todas las calorías cuentan, vengan de donde vengan, incluidas las calorías provenientes de las bebidas edulcoradas con azúcar.

 

En este sentido, los consumidores que deseen reducir las calorías consumidas a través de las bebidas pueden elegir entre una variedad cada vez mayor de productos sin/bajos en calorías, o los que contienen todas las calorías en tamaños más reducidos.

 

International Journal of Obesity insta a un mayor rigor científico

 

Un artículo de la revista "International Journal of Obesity" ha hecho un reciente llamamiento al mundo de la ciencia para renovar su compromiso con la verdad a la hora de trasladar informaciones científicas. Los autores consideran que existe cierta tendencia en una parte de la comunidad científica a mostrar interpretaciones sesgadas de las investigaciones que realizan.

 

Para llegar a esta conclusión, analizaron estudios científicos anteriores que evaluaban la relación de las bebidas azucaradas y la leche materna en la obesidad, concluyendo que menos de un tercio de las informaciones científicas al respecto reflejaron con exactitud los resultados, y más de dos tercios exageraron la relación entre los refrescos y la obesidad. Según los responsables del análisis, el motivo radicaba en que los datos tenían más probabilidades de publicarse cuando mostraban una influencia negativa sobre el peso corporal, además de la tendencia de algunos investigadores a demonizar ciertos productos.

 

Esta revisión pretende recordar la importancia de mantener siempre la objetividad en todos los aspectos de la ciencia y de reducir al mínimo las distorsiones en los registros de las investigaciones científicas.

 

Vanselow MS, Pereira MA, Neumark-Sztainer D, Raatz SK. Adolescents beverage habits and changes in weight over time: findings from Project EAT. American Journal of Clinical Nutrition, 2009;90:1489-1495.
Gómez-Martínez S, Martín A, Romero J, Castillo M, Mesena M, Baraza JC, Jiménez-Pavón D, Redondo C, Marcos A. Is soft drinks consumption associated with body composition? A cross sectional study in Spanish adolescents. Nutr Hosp. 2009;24(1):97-102.
Cope MB, Allison BD. White hat bias: examples of its presence in obesity research and a call for renewed commitment to faithfulness in research reporting. International Journal of Obesity. 2009;1-5.

 

Para más información sobre la ciencia, la seguridad y los beneficios de las bebidas y de sus ingredientes, así como la importancia de la dieta, la nutrición y la actividad física para la salud y el bienestar, puede contactar con el Beverage Institute for Health and Wellnes de The Coca-Cola Company: www.beverageinstitute.org